Una parte nada desdeñable de los habitantes de las grandes ciudades se está trasladando a vivir a ciudades más pequeñas, relativamente cercanas, para ahorrar gastos y ganar en calidad de vida. Buscar vivienda en una ciudad que no conoces no es sencillo. Abordamos el problema y te damos algunos consejos.
Encontrar un piso en alquiler a un precio asumible en Madrid o Barcelona es cada vez más complicado. Este problema se extiende a las principales ciudades del país: Valencia, Sevilla, Bilbao, Zaragoza. Hace 20 años, alguna gente se trasladaba a las ciudades del área metropolitana. Si vivías en Madrid, buscabas alojamiento en Móstoles, Leganés o Fuenlabrada. Y si eras de Barcelona, echabas un vistazo en Hospitalet del Llobregat, en Badalona o en Cornellà. En estos momentos, el precio de las viviendas en estas ciudades se equipara al de la capital en torno a la que se encuentran.
La situación crítica que atraviesa el mercado inmobiliario obliga a los ciudadanos a trasladarse de provincia. No lo hacen, en la mayoría de los casos, marchándose al campo. Esa imagen bucólica de los urbanitas que repoblaban los pueblos, y que se intentó vender durante la pandemia del COVID-19, no ha calado.
Las personas que están acostumbradas a vivir en una ciudad, les cuesta desprenderse de servicios básicos como la sanidad, la educación o disponer de interesantes alternativas de ocio.
La opción preferida de las personas que cambian su lugar de residencia son las capitales de provincia cercanas o ciudades que rondan los 100.000 habitantes. Unas condiciones que aseguran que tienen acceso a los servicios básicos.
Planificar este cambio no es sencillo. En ocasiones, la persona interesada no conoce el lugar donde desea ir a vivir. En estos casos no es bueno dejarse llevar por la intuición. Hay que pararse a investigar y hacer cuentas.
El estado de la vivienda en las grandes ciudades.
El periódico Expansión recoge que el Consejo Europeo ha colocado a Madrid y Barcelona en el top 3 de la crisis de la vivienda.
El precio de la vivienda en Madrid capital se ha disparado un 20%. Después de Lisboa; Madrid y Barcelona son las ciudades de la Unión Europea donde más porcentaje del salario hay que destinar a la vivienda. Ya sea en alquiler o compra.
Para una pareja que viva en una de estas dos ciudades, un sueldo de los dos se destina a pagar la vivienda. El otro sueldo sirve para sobrellevar el mes, y para mantener a los hijos, en caso de que se tengan.
En estos momentos, Madrid es la ciudad más cara de España en cuanto a la vivienda. Los alquileres rondan un precio medio de 1.500 €. Respecto a la compra, el precio medio está en 6.433 € el metro cuadrado.
Barcelona no está mucho mejor. Los barceloneses destinan el 56% de sus ingresos familiares en sufragar el lugar donde viven. Los alquileres en la ciudad condal están creciendo a un ritmo del 5,9% anual. Y el precio de los pisos en compra a un 12 % interanual. El precio de venta por metro cuadrado en Barcelona está en 5.343 €.
Esta tendencia a la alza ha alcanzado el Levante mediterráneo. Ciudades como Valencia, Alicante y Murcia, que siempre se han caracterizado por tener una vivienda económica y ofrecer una alta calidad de vida, se han sumado a la tendencia. Su precio ha subido por encima del 8% interanual en los últimos 5 años.
Alicante capital ha subido el precio de los alquileres en el 2025 un 8,3% y ya se considera un mercado tensionado. Valencia ha batido su récord histórico, los alquileres en la capital del Turia han crecido un 15% en un año.
Una situación alarmante es la que vive Murcia capital. Donde los alquileres en la ciudad han subido un 23,5% en los últimos 5 años.
Dónde se van a vivir los madrileños.
El periódico Madrid Diario nos habla del fenómeno migratorio en Madrid. Los madrileños que optan por cambiarse, conservan su puesto de trabajo en la ciudad y se trasladan a provincias limítrofes bien comunicadas con la capital.
Aunque el artículo no lo menciona, Toledo sigue siendo el destino principal para los cambios de residencia. La provincia castellano-manchega recibe aproximadamente un 33% de los cambios de empadronamiento de los madrileños. Toledo capital es el destino preferido, por su buena comunicación por carretera y por tren y por su interesante oferta cultural y de servicio. Sin embargo, no hay que perder de vista Talavera de la Reina, que con casi 84.000 habitantes, es la segunda ciudad más poblada de Castilla-La Mancha, solo por detrás de Albacete. Esta ciudad, además, tiene un tejido industrial próspero que genera ofertas de trabajo.
Una ciudad a la que se están trasladando muchos madrileños es Segovia. Su tranquilidad y la cercanía a la capital es su principal atractivo. En Segovia está aumentando considerablemente la oferta tanto para alquiler como para compra, con la intermediación de agencias inmobiliarias como Segohouse, una agencia de la ciudad, que a través de internet pueden gestionar todos los trámites para que el interesado pueda cambiarse de domicilio, aunque no viva en la ciudad. Servicios postventa que encontramos en esta capital castellana y que no siempre se ofrecen en Madrid.
El digital indica que Guadalajara, uno de los destinos tradicionales para cambiar de residencia desde la capital de España, ha perdido interés para los madrileños. La razón es que el precio de alquiler y de venta se asemeja cada vez más a Madrid. En contrapartida, ciudades de tamaño medio como Valladolid están tomando el relevo. Destinos que resultan interesantes para muchos madrileños en cuanto que el cambio de vida no es tan drástico.
Mi ejemplo personal.
Ante la imposibilidad de encontrar un piso decente a un precio asumible en Barcelona y alrededores, mi pareja y yo optamos por cambiarnos a Manresa. Una ciudad de 80.000 habitantes a 60 Km de Barcelona.
Aparte de la morriña de la gran ciudad y no tener a la familia y a los amigos cerca, para mí no supuso un gran cambio. Esto se debe a que mi actividad laboral la efectúo, en lo principal, por teletrabajo.
Diferente fue en el caso de mi pareja. Ella mantuvo su puesto de trabajo en Barcelona. Cada día perdía 3 horas en ir y volver del trabajo.
Si te trasladas en tu coche, el trayecto entre Manresa y Barcelona no es recto. La carretera bordea la montaña de Montserrat. Por lo que el viaje entre las dos ciudades dura más de una hora.
Mi pareja viajaba en tren de cercanías, le resultaba más cómodo. El viaje es más largo. A eso hay que añadirle que una vez en Barcelona, tenía que coger el metro y que la frecuencia de tren entre Manresa y Barcelona es menor que a los destinos más próximos.
Al final, el dinero que nos estábamos ahorrando en el alquiler se traducía en una mayor tensión para ella y en menos tiempo que pasábamos juntos.
Todo cambió cuando ella decidió buscar trabajo en Manresa. No tuvo problema en encontrarlo. Lo hizo mientras conservaba su anterior trabajo. Manresa es como una capital de provincias, aunque en los hechos no lo sea, y actividades como la suya, ella es enfermera, tienen demanda en el lugar.
A partir de aquel momento empezamos a disfrutar del cambio. Llevábamos una vida menos estresada y gastábamos menos dinero. Ella se había ahorrado el transporte.
El primer problema lo tuvimos en buscar el piso. Nunca antes habíamos estado aquí.
Consejos para buscar alojamiento.
Aunque internet nos lo pone más sencillo, buscar alojamiento en una ciudad en la que no vives y no conoces no es fácil. Partiendo de mi experiencia te presento algunos consejos que a nosotros nos sirvieron.
- Haz un estudio previo del mercado inmobiliario. El lugar al que quieres desplazarte viene motivado porque has encontrado pisos en venta o en alquiler más baratos que donde tú resides. Comprueba que esta diferencia sea general. Que no se limite a un anuncio. Visita varios portales inmobiliarios, webs de agencias y páginas de anuncios.
- Investiga la ciudad. Una vez te has decidido por un destino, investiga los medios de transporte que tienes para llegar a tu lugar de trabajo o estudio. Carreteras, transporte público, precio del transporte. Averigua también dónde están los servicios de la ciudad (estaciones, hospitales, zonas comerciales). Busca información sobre los barrios. Desde ahí, establece un orden de jerarquía en cuanto a tus zonas prioritarias.
- Concentra todas las visitas a los pisos el mismo día. Ya que ir a ver los pisos te va a suponer un desplazamiento, intenta concentrar las visitas. No te puedes permitir el lujo de ir a ver pisos todos los días.
- Sé rápido en decidir. En el momento en el que has encontrado un piso que te gusta, entrega una paga y señal a modo de reserva. No te puedes arriesgar a perder el piso.
Un cambio de residencia de esta envergadura debe ser meditado. Pero una vez te decidas no hay que darle muchas vueltas. Debes ponerte en acción.

