Tipos de jornada laboral

A la hora de acceder a un puesto de trabajo, algo que tanto trabajador como contratante deben tener claro, es el tipo de jornada laboral para el cual se contrata al empleado. En función del tipo de jornada, se establecen otros aspectos de vital importancia como el salario, las vacaciones o el horario. Casi con total seguridad, todos sabemos lo que significan estas dos palabras, pero ¿sabemos algo más? En torno a la jornada laboral pueden surgir numerosas dudas, por lo que vamos a destinar este artículo a hablar sobre los diferentes tipos de jornada laboral que podemos encontrar en el mercado laboral, así como de otros aspectos relacionados a ella.

Debido a la obligatoriedad de las empresas de llevar un completo registro de la jornada laboral de sus empleados, los programas de gestión de horarios como los que ofrece Timenet, son cada vez más frecuentes. Sin embargo para que su eficacia sea mayor, es necesario conocer todos los aspectos relativos a las diferentes jornadas laborales y su aplicación en las empresas.

Antes de que una empresa establezca el horario laboral para sus trabajadores, es fundamental comprender los diferentes tipos de jornada laboral que hacen posible configurar los entornos laborales y profesionales en España. Cada tipo de jornada cuenta con características específicas, aunque la mayoría de las mismas se basan en el número de horas trabajadas durante la semana. Sin embargo, factores como la nocturnidad o la reducción de jornada por el cuidado de hijos o mayores, afectan de forma directa a la gestión de los trabajadores y deben ser tenidos en cuenta a la hora de establecer los diferentes tipos de jornada laboral.

Conocer en que consiste la jornada laboral, los tipos que existen en el mercado laboral español y las diferentes características que definen a cada uno de ellos, es algo que todo ciudadano en edad de trabajar, debería saber. Así que si te interesa saber más al respecto, sigue leyendo.

Tiempo de trabajo

En otras palabras, así es. La jornada laboral, hace referencia al tiempo de trabajo realizado. Ante la pregunta sobre que es la jornada laboral como tal, la respuesta es la siguiente: el periodo de tiempo en el que un empleado se dedica a cumplir con las responsabilidades y actividades establecidas por el empleador. La jornada laboral estándar popularmente conocida, tiene su origen en España en el año mil novecientos diecinueve y se convirtió en el modelo común en toda Europa. Aunque esta jornada sigue vigente en la actualidad, desde aquel momento, han surgido variantes de la misma, diferenciándose en la duración y la distribución de las horas a lo largo del día.

Si nos basamos en el Estatuto de los Trabajadores, en él se establece en su artículo 34.1 que “la jornada laboral se define como el tiempo de servicios prestados por el trabajador como contraprestación a su actividad” además de la referencia en el apartado 5 al “tiempo en el que el trabajador se encuentra en su lugar de trabajo”.

Teniendo presente esto, en España, contamos con los siguientes tipos de jornadas laborales:

  • Jornada completa: implica trabajar cuarenta horas a la semana distribuidas en jornadas de ocho horas diarias.
  • Jornada parcial o media jornada: limitada a un máximo de treinta horas a la semana. Una jornada parcial implica una variabilidad diaria en el tiempo efectivo de trabajo. La jornada reducida en estos casos, puede solicitarse en circunstancias excepcionales y concretas.
  • Jornada partida: se trata de una jornada completa que cuenta con una interrupción de al menos una hora.
  • Jornada continua: se trabaja la jornada seguida con una pausa de entre quince y treinta minutos.
  • Trabajo nocturno: se realiza en un horario que va desde las diez de la noche hasta las seis de la mañana.
  • Trabajo a turnos: conlleva la rotación entre los diferentes turnos de mañana, tarde y noche.
  • Contrato para días festivos: implica trabajar los días festivos o no laborales y fines de semana.

La jornada de trabajo es una de las piezas elementales necesarias para una correcta configuración de la estructura laboral. Por lo general estamos familiarizados con los tres tipos de jornada más habituales en el ámbito laboral, a saber la jornada completa, la media jornada y la jornada parcial. A continuación, vamos a profundizar en los diferentes tipos de jornada laboral a los que podemos acceder en el mercado laboral español.

Cada tipo de jornada tiene sus características

En primer lugar hablaremos de la jornada completa en la que se cuentan con mas de treinta horas de trabajo a la semana, siendo lo más habitual, trabajar cuarenta horas en la mayoría de las empresas. Esto se traduce en jornadas de ocho horas diarias, cinco días a la semana. En estas jornadas, los empleados disponen de un tiempo de descanso permitido de al menos quince minutos. Aunque el tiempo de descanso puede variar en función del convenio colectivo de cada sector o lo que establezca el empleador.

La jornada parcial es, como ya hemos comentado, aquella en la que no se superan las treinta horas a la semana. Pueden darse en contratos temporales o indefinidos y se conocen comúnmente como contratos a media jornada. En este tipo de jornadas se debe establecer claramente el número de horas semanales a trabajar en el momento de la firma del contrato. En lo que respecta al descanso durante la jornada, no existe obligación por parte del empleador a establecer tiempo de descanso, salvo que lo establezca el convenio. Si se producen horas extra, deben ser previamente establecidas entre empleado y empleador y pagadas según convenio o lo establecido en el contrato.

Hablamos de jornada partica cuando se produce una interrupción de más de una hora durante el trabajo. Este tipo de jornada, es una variación de la jornada completa y es una de las más habituales en comercios o negocios que cierran sus puertas durante un periodo de tiempo prolongado, generalmente durante el mediodía.

Jornada de trabajo nocturna es cuando, evidentemente, la jornada laboral se produce durante la noche, en un horario que va desde las diez de la noche hasta la seis de la mañana del día siguiente. Este tipo de jornada poder ser indistintamente completa o parcial. Una de sus particularidades es que la remuneración durante el trabajo en este horario es diferente, pues se aplica un complemento de nocturnidad que se determina en el convenio o por parte del empleador.

Cuando la jornada laboral no cuenta con un horario fijo, se establece una jornada laboral a turnos. El horario varía cada semana y puede hacerlo en función del contrato o debido a la demanda de trabajo. Como peculiaridad, este tipo de jornada se suele realizar de forma continuada siguiendo los descansos establecidos por convenio. Dentro de la jornada laboral a turnos, existen tres turnos claramente diferenciados: mañana (de seis de la mañana hasta dos de la tarde), tarde (entre las dos de la tarde y las diez de la noche) y, noche (entre las diez de la noche y las seis de la mañana).

Podemos también encontrar la jornada laboral reducida. Esta se utiliza en casos concretos en los cuales los empleados puedan tener algún riesgo por realizar la jornada en su totalidad. Al hablar de jornada laboral reducida, no necesariamente se alude a razones médicas, cuidado de hijos o personas dependientes. Puede producirse bajo diversas circunstancias. Algunos tipos de jornada reducida son necesarias debido a la propia naturaleza del trabajo a desempeñar por el empleado. Como ejemplo podemos citar profesiones relacionadas con el sector de la minería, la construcción o la industria pesada que suelen recurrir a este tipo de jornada debido a las condiciones extremas de trabajo que implican.

Ya hemos visto las diferentes opciones de jornada laboral que podemos encontrar en el panorama laboral español. En función de los contratos se establecen las mismas y nos proporciona una clara idea de la flexibilidad y adaptabilidad que posee el mercado laboral en nuestro país. En función de las necesidades y circunstancias, tanto de los trabajadores como de las empresas, podemos acceder a puestos de trabajo que van desde la tradicional jornada completa hasta opciones más concretas y específicas como la jornada nocturna o por horas.

Tal variedad pretende una adecuación en función de las peculiaridades propias de cada sector y la demanda individual de los trabajadores. El abanico de posibilidades no responde únicamente a la evolución de las dinámicas en los diferentes entornos laborales, lo hace también en aras de equilibrar la productividad laboral y el bienestar de los trabajadores.

Evidentemente con tanta variedad de horarios, turnos, jornadas y posibilidades, gestionar los horarios de trabajo puede resultar una tarea ardua. De ahí la necesidad de disponer de herramientas que faciliten la gestión de las mismas, sobre todo desde que se implanto la obligatoriedad de llevar los registros de la jornada laboral de forma minuciosa.

Antes de concluir, matizar que los salarios de los trabajadores, están intrínsecamente ligados a los tipos de jornada laboral para los que se contrata a los trabajadores. No se cobra más salario por hora porque trabajes más horas, ni menos si tu jornada es reducida o parcial. El precio de la hora es el que es y en función de las horas trabajadas, se computa el salario.

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