Los errores más comunes a la hora de colocar cortinas en casa

Las cortinas son necesarias en el hogar, porque aportan privacidad, ayudan en el ahorro energético, aíslan del ruido, dan calidez, tamizan la luz con sutileza, separan espacios, controlan la temperatura…

A continuación, te explicamos los errores que solemos cometer al colocar las cortinas en casa. ¡Toma nota!

Ajustarlas demasiado a las ventanas

Para conseguir dar una sensación de mayor espacio y luminosidad a la estancia, las cortinas han de sobrepasar las ventanas, tanto en ancho como en alto. Pero, si ajustamos las cortinas a las dimensiones exactas de la ventana, solo conseguirás empequeñecerla.

Se recomienda colocar una barra más ancha que la ventana. Además, para lograr una sensación de mayor altura debe quedar más cerca del techo que del marco de la ventana.

Cortinas demasiado opacas

Una cortina demasiado opaca no deja pasar la suficiente luz. Lo mejor es elegir cortinas de lino, que dejan pasar la luz y proporcionan la intimidad necesaria.

Las cortinas de lino son perfectas para el verano, porque es un tejido que protege frente a los rayos UVA, neutraliza olores y proporciona frescura. Pero si quieres emplear algún tejido opaco, lo mejor será reservarlo para las patas de las cortinas.

No tener en cuenta el color de las paredes

Es importante tener en cuenta la pintura y decoración de las paredes. Si las paredes están decoradas con papel pintado o estampados, puedes optar por cortinas lisas y sencillas.

Escoge un diseño en un color neutro y en un tejido natural. Las cortinas lisas son fáciles de combinar, los tonos tierra encajan fácilmente en el salón o en el dormitorio. Aunque, una cortina ligera y de color blanco, potenciará el frescor y permitirá el paso de la luz.

Si las paredes son blancas puedes colocar cortinas en un tono mas llamativo o con algún estampado discreto. Coloca en el dormitorio una cortina blanca con algunos detalles coloridos en plumetti o rayas finas.

Poca tela

Es aconsejable que las cortinas formen ondas al colgarlas, por lo que debes contar con el ancho suficiente. Para saber la cantidad de tela, puedes calcular el ancho que necesitas cubrir y multiplicarlo por 2,5.

No tener en cuenta la funcionalidad

Antes de comprar las cortinas debes
elegir los materiales y diseños en función del uso que le vayamos a dar. Si tienes un ventanal que deja pasar la luz del sol directa, puedes optar por una cortina más opaca, mientras que en una estancia con poca luz natural conviene usar un tejido más liviano.

Además, dependiendo del lugar, también puedes colocar persianas venecianas o estores.
El periódico digital Okdiario informa que «las persianas venecianas son un tipo de persiana con lamas móviles que te permiten ajustar la cantidad de luz que ingresa en una habitación».

Están fabricadas con materiales resistentes y no requieren mantenimiento. En invierno es mejor que la cara cóncava de las lamas mire hacia dentro, sin embargo, en verano para mantener el frescor, esta debe orientarse hacia fuera.

Los profesionales de Toldos Clot, expertos en toldos y cortinas, explican que estas persianas ofrecen un buen control térmico de la estancia.

Si quieres un diseño minimalista puedes optar por los estores enrollables. Son cortinas que se enrollan y desenrollan, permitiéndote ajustar la cantidad de luz.

Ahorran espacio y permiten un control más preciso de la luz al ajustar la posición. En la actualidad encontrarás diferentes modelos de estores, ya que hay una amplia gama de telas y estilos.

Los estores enrollables dobles ofrecen luz y privacidad, porque combinan dos tipos de telas, una de las telas suele ser traslúcida y la otra opaca.

Los estores enrollables de bambú son idóneos para casas rurales, ya que aportan un toque rústico a la decoración.

Demasiado cortas o largas

Se recomienda que las cortinas rocen el suelo. Evita las cortinas demasiado cortas porque hacen que el espacio pierda fluidez y dinamismo. Pero, si arrastran demasiado las tendrás que lavar con más frecuencia.

A continuación, te explicamos los mejores consejos para lavar las cortinas. ¡Sigue leyendo!

Las cortinas acumulan polvo y suciedad, por lo que necesitan un lavado cada dos o tres meses. Aunque durante el verano es fundamental lavarlas cada dos semanas, porque las ventanas están abiertas más tiempo.

Antes de meterlas en la lavadora debes quitar todos los ganchos, aros y otros elementos que pueden soltarse durante el lavado. Usa un programa corto y una temperatura inferior a 30 grados. También puedes utilizar un detergente para prendas delicadas.

Si las cortinas son blancas puedes añadir un poco de lejía para ropa blanca. Puedes plancharlas cuando están húmedas, porque te resultará más fácil quitar las arrugas.

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